miércoles, enero 16, 2013

cortate el pelo cabezón

ok. antes de que comiences con tu lectura, afirmo que esta entrada es una completa pelotudez.
surge de algo tan vacío y superficial que me sucedió hoy pero sinceramente hacía años que no pasaba.

resulta que no hay día que no precise bañarme antes de ir a laburar. no sólo por las normas de salud e higiene que rigen en el contrato social entre personas de una sociedad, sino por el simple hecho de que mi pelo es un desastre si no lo hago. es incluso un desastre después de bañarme, imagínenselo todo revuelto después de varias horas de sueño.

después de desempañar el espejo y peinarme, o por lo menos intentarlo, noto con cierta rareza, que mi flequillo ha superado la línea de mis cejas. así es, el pelo logró llegar a ese punto donde comienza la nariz, luego de atravesar kilómetros de frente. podríamos decir que estoy a unos días de poder peinarme como un "emo"

en fin, sinceramente toda la vida me he rapado el pelo. de chico por capricho de mamá, después hubo un tiempo en el que me rebelé y mantuve el pelo un poco más largo. pero a decir verdad, los rulos eran incontrolables, y siempre a los tres o cuatro meses me lo volvía a cortar.

en diciembre 2006, error del peluquero y no hubo otra que volver a raparse para evitar el ridículo. por una de esas cuestiones del destino, ese verano la descocí, fue uno de los mejores veranos de mi vida.
y a partir de ahí se hizo costumbre, mantener el pelo corto, que según muchos y muchas afirman que es como mejor me queda.
puede que tengan razón. generalmente el ritual de cortarme el pelo lo asocié a dejar de lado una etapa y comenzar otra. de hecho siempre que estuve enojado conmigo mismo o me pasó algo o me mandé alguna cagada o simplemente quería un cambio, me he cortado el pelo.
así que recuerde, en 2008 me pelee con mi mejor amiga y al toque fui y me lo rapé.

la última vez que lo hice fue para el día del amigo del 2012, 21 de julio. recuerdo que tenía que hacer tiempo y dije: "ya fue" me lo rapo.
y a partir de ahí muchísimas cosas buenas me sucedieron, no me crean, conocí gente increíble, logré cosas por mi cuenta muy buenas y participé en otras muy importantes que lograron triunfos colectivos.

sinceramente, ya no tolero más el pelo como lo tengo, me tengo que peinar, algo que hacía siete años no hacía; pero en cierta forma tengo miedo a que se me acabe la buena racha, medio así como Sansón.
la verdad ya tengo un momento definido para hacerlo, y tiene lugar en el calendario. para que sea el fin de una gran etapa y el comienzo de otra.

si dios lo quiere, así será.

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