sábado, mayo 26, 2012

2012

2012

en el año del fin del mundo, mi mundo recién empieza.
no tengo miedo a que el mundo se acabe, tampoco sé si creo en la posibilidad.

sólo me imagino la semana previa al 21 de diciembre de este año.
pienso en reservarmela, por las dudas, para ver por última vez a toda esa gente que quiero y compartir un último gran momento.

pero resulta estúpido, porque según la profecía maya el mundo termina en diciembre, pero el mundo de cualquiera puede terminar hoy, mañana o quizá ya terminó. sólo hay que aprender a decir siempre a las personas que queremos, que las queremos, porque nunca se sabe cuándo será la última vez que las veamos.

vive cada día como si fuese el último eso dicen, no creo, eso genera descontrol, y con esa teoría, si viviésemos cada día como si fuese el último, todos los días serían iguales.

creo más en vivir cada día como si fuese el primero, permite asombrarse de todas las cosas del mundo.
me gustaría perder la memoria para volver a conocer a la gente increíble que conozco.


carpe diem no es vivir cada día como si fuese el último, significa aprovecharlo al máximo.

viernes, mayo 25, 2012

por una coma...



Una coma puede ser una pausa - o no...
No, espere.
No espere.

Puede hacer desaparecer su dinero.
23,4.
2,34.

Puede crear héroes...
Eso solo, él lo resuelve.
Eso, solo él lo resuelve.

Puede ser la solución.
Vamos a perder, poco se resolvió.
Vamos a perder poco, se resolvió.

Cambia una opinión.
No queremos saber.
No, queremos saber.

La coma puede condenar o salvar.
¡No tenga clemencia!
¡No, tenga clemencia!



Puede generar tristeza o felicidad:

-No te quiero.
-No, te quiero.


Una coma hace la diferencia entre dos puntos de vista

Imaginemos el siguiente ejercicio en facultad:

Ponga la coma donde corresponda en la frase siguiente:

SI EL HOMBRE SUPIESE EL VALOR QUE TIENE LA MUJER SE ARRASTRARÍA EN SU BÚSQUEDA.

* Si eres mujer, seguramente pusiste la coma después de mujer...
* Si eres hombre, pusiste la coma después de tiene...

Para pensar,¿no?

domingo, mayo 20, 2012

¿me extrañas?

gran pregunta. pensar lo unido que eramos, hace no mucho, dos meses ponele.
mensajes, whatsapp o chatear por facebook.
verte con cierta frecuencia.
preguntarte cómo estás, que me preguntes cómo estoy.
que por lo menos mintamos un poco con salir juntos como antes, vos y yo, tranqui, a tomar algo, huir de capital o aunque sea pasar por la casa de alguno.
pero parece que no, hace dos meses que no sé nada de vos.

no estoy inspirado, de hecho hace veinte días que no escribía en el chanchoespacio, pero necesitaba plantear este interrogante, cierro con una parte de un tema de tan biónica.

detesto no saber si te acordas de mí 
o no te importa nada de lo que me pasa

martes, mayo 01, 2012

despertares

abre los ojos. está incómodo. la cama se siente distinta. se da cuenta que no es su cama. dolor en su brazo izquierdo. dormidísimo. al igual que ella. rubia, raro, pero a su lado descansa. está prácticamente en coma.
hace el hug and roll, que le supo enseñar Ross en Friends. ella ni se inmuta.
sigiloso como gato, se levanta, la tapa con la frazada porque sigue haciendo frío.
agarra su calzoncillo, se pone el jean, zapatillas, remera y buzo.
agarra las llaves de ella que están en la cómoda, debajo del espejo de su cuarto.
bien despacito, abre la puerta del cuarto, se dirige al living y se va por la puerta de la cocina.


abre los ojos. está cómoda. la cama se siente igual que siempre. se da cuenta que es su cama. había dormido de cucharita toda la noche. la cama se siente igual que siempre, la cama se siente igual que siempre. no debería, a su lado nadie. está sola. no debería estar sola.
mira alrededor, sólo su ropa. no hay nadie. se levanta. bosteza. mira la cómoda, sus llaves no están más. putea, llora. "hijo de mil puta, la puta que te parió y la puta que me parió a mí, soy una forra, la concha de la lora". una combinación de esas palabras.
agarra su blackberry de su mesita de luz, lo busca en la agenda, Nacho, nanu, negra, nicolás. lo encuentra. le manda un texto con algo parecido a esto: hijo de puta, cómo pude creer en vos, me siento una forra.


camina. barrio desconocido, de estar en su barrio sabría que la panadería está en la esquina y el supermercado a la vuelta. san isidro, es diferente, como también lo había sido puerto madero el día anterior y palermo la semana pasada, pero esta vez camina con alegría, es algo distinto.
encuentra la panadería, encuentra el supermercado. tuvo que caminar sólo cinco cuadras. compra una docena de facturas, unas titas, una cindor y un jugo de naranja.


camina. casa conocida, descalza da vueltas por el living. tiene hambre. piensa en la noche anterior, se pregunta qué habría hecho mal. recuerda haber discutido, ¿por qué era? ah sí, el prefería dormir en camas separadas, las camas de una plaza no le copan, dijo algo de que tenía que estar bien descansado al día siguiente y quería dormir cómodo. llama a su mejor amiga, le cuenta lo que pasó. como buenas socias lo putean a dúo.


abre la puerta. la de abajo. sube por las escaleras, es un segundo piso, no vale la pena esperar al ascensor. tiene las bolsas en su mano izquierda y las llaves de ella en la derecha.


abre la puerta. la de su casa. baja por las escaleras, es un segundo piso, no vale la pena esperar al ascensor. tiene la bronca en su cuerpo y las puteadas en su boca.


primer piso. se encuentran los opuestos. el hombre y la mujer, la felicidad y la bronca, el que sube y el que baja. se ven, él sonríe. ella ve su risa, sólo su risa, no presta atención a lo demás.

-¡¿de qué te reís, te olvidaste algo, pelotudo?!

-sí, a vos.