en el año del fin del mundo, mi mundo recién empieza.
no tengo miedo a que el mundo se acabe, tampoco sé si creo en la posibilidad.
sólo me imagino la semana previa al 21 de diciembre de este año.
pienso en reservarmela, por las dudas, para ver por última vez a toda esa gente que quiero y compartir un último gran momento.
pero resulta estúpido, porque según la profecía maya el mundo termina en diciembre, pero el mundo de cualquiera puede terminar hoy, mañana o quizá ya terminó. sólo hay que aprender a decir siempre a las personas que queremos, que las queremos, porque nunca se sabe cuándo será la última vez que las veamos.
vive cada día como si fuese el último eso dicen, no creo, eso genera descontrol, y con esa teoría, si viviésemos cada día como si fuese el último, todos los días serían iguales.
creo más en vivir cada día como si fuese el primero, permite asombrarse de todas las cosas del mundo.
me gustaría perder la memoria para volver a conocer a la gente increíble que conozco.
carpe diem no es vivir cada día como si fuese el último, significa aprovecharlo al máximo.
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